La derrota 34-31 de los Cowboys en Río ya no es solo la historia de un gol de campo al último segundo. La pelea ahora es por golpes que nunca se marcaron y un quarterback que terminó la noche con dolor.
El exárbitro Ed Hochuli dijo que el crew del domingo ignoró un patrón de contacto de los Ravens que, en su opinión, decidió los minutos finales en el Maracaná.
Dallas superó a Baltimore 415 yardas a 378. Dak Prescott completó 25 de 40 para 276 yardas. Brandon Aubrey empató 31-31 con siete segundos por jugar. Luego Tyler Loop metió un gol de campo de 56 yardas al expirar el tiempo.

El expediente de Hochuli empieza con números que el aficionado puede contar. Los Ravens fueron sancionados nueve veces por 78 yardas. Los Cowboys, siete veces por 88. La cuenta de golpes, dijo, no coincide con esas cifras.
El momento clave llegó en el pase de 27 yardas a Zay Flowers, la jugada que dejó a Loop en la yarda 56. Hochuli sostuvo que Prescott ya llevaba dos cuartos aguantando contactos no marcados.
Los ángulos de televisión mostraron a un edge de Baltimore pegándole alto a Dak al soltar un pase de tercera oportunidad con 1:41 por jugar. No hubo bandera de roughing. Dallas igual llegó a rango de gol de campo. El daño, dijo Hochuli, ya estaba en las costillas de Prescott.
Ese no fue el único golpe. Ángulos de la liga mostraron después al menos cinco choques de casco contra la parte alta del cuerpo de Prescott después del silbato o al terminar el tiro.
Uno ocurrió con 10:12 por jugar en el tercer cuarto, cuando un defensor lo tendió dos pasos después de que saliera el balón. No hubo bandera. Prescott se quedó en el piso 14 segundos y volvió.
Otro llegó a los 4:02 del cuarto, en la serie que terminó con el touchdown de 9 yardas de KaVontae Turpin. Un golpe tardío al hombro lo giró contra el pasto. Se agarró el costado derecho y se quedó en el juego.
Para entonces, fuentes del club pusieron la cuenta en nueve derribos oficiales y siete contactos extra sin castigo. Prescott siguió jugando porque Dallas necesitaba borrar el 24-13.
Hochuli también listó dos holds no marcados en la carrera final de Baltimore, incluido un jalón de jersey que le dio a Lamar Jackson medio segundo extra antes del pase a Flowers en la yarda 38 de Dallas.
“Si nos quedamos callados, les decimos a los crews que este criterio es aceptable”, dijo Hochuli. “Lo que les pasó a los Cowboys fue injusto. Si la liga no lo revisa, volverá a pasar en un escenario más grande.”
No acusó a los oficiales de un guion escrito de antemano. Dijo que el patrón bastaba: roughing ignorado, golpes tardíos a un quarterback lesionado y una serie final que nunca vio una bandera.
Los aficionados de Dallas subieron clips en cámara lenta de Dak doblándose después de sueltas que la temporada pasada sí se sancionaban. Exjugadores preguntaron por qué desapareció la protección del quarterback en un partido en sede neutral.
La NFL no ha respondido a Hochuli. El marcador sigue siendo de los Ravens 2-1. Dallas igual tuvo 415 yardas, un 31-31 con siete segundos y una chance de ganar en Brasil.
El número amargo ahora va junto al 34-31: siete contactos extra, cero banderas de roughing y un quarterback que tuvo que quedarse porque los golpes que debieron pararse nunca escucharon un silbato.





